
Mucha polémica ha causado este artículo de la nueva norma que regirá la educación en Chile, la cual faculta a egresados de carreras de más de 8 semestre con grado de licenciados a dictar clases a alumnos de enseñanza media.
El colegio de profesores ha criticado esta medida desde una mirada de protección a su gremio. Recuerdo claramente la discusión de la agrupación de periodistas, que señalaba: “que hacen dando entrevista y trabajando en los medios como tales quienes no lo son”. Estos apoyos gremiales no ven porqué ocurre aquello.
Veamos el caso de los periodistas: ¿Qué hace Villegas, un sociólogo haciendo entrevistas por la televisión? La respuesta es: “lo hace porque lo hace bien”. Es decir, la pega se la gana la gente que tiene dedos para el piano.
El colegio de profesores no percibe la realidad, no logran comprender que se llega a estas medidas porque no están haciendo bien la pega, sacan malas calificaciones, no siguen preparándose, escasean profesores de ciencias exactas (como son la física y la química) y los que quedan en tales áreas no son muy idóneos.
Los profesores argumentan que estos licenciados no están aptos para enseñar, pese a tener los conocimientos específicos, carecen de lo “sutil” de enseñar a una mente joven que aún no madura. Mi respuesta es si lo hace mal ese licenciado no puede seguir haciendo clases, pero este criterio se debe aplicar tanto para los licenciados como para los profesores, el que no enseña bien: “¡CHAO! ¡Partiste a perfeccionarte cabrito!”
Otro punto en que se diferencia un alumno de 4to medio de un alumno de 1ro de la universidad, es que en la universidad se reciben clases de profesores no pedagogos. Por lo anterior, le tengo más fe a esos incipientes universitarios que a los propios profesores. Pienso que están capacitados para recibir las enseñanzas de una forma no tan sutil, quizás, pero si de personas con vocación, de gente que quiere enseñar y transmitir.
¿Están preocupados por los jóvenes o por la nueva competencia?
El colegio de profesores ha criticado esta medida desde una mirada de protección a su gremio. Recuerdo claramente la discusión de la agrupación de periodistas, que señalaba: “que hacen dando entrevista y trabajando en los medios como tales quienes no lo son”. Estos apoyos gremiales no ven porqué ocurre aquello.
Veamos el caso de los periodistas: ¿Qué hace Villegas, un sociólogo haciendo entrevistas por la televisión? La respuesta es: “lo hace porque lo hace bien”. Es decir, la pega se la gana la gente que tiene dedos para el piano.
El colegio de profesores no percibe la realidad, no logran comprender que se llega a estas medidas porque no están haciendo bien la pega, sacan malas calificaciones, no siguen preparándose, escasean profesores de ciencias exactas (como son la física y la química) y los que quedan en tales áreas no son muy idóneos.
Los profesores argumentan que estos licenciados no están aptos para enseñar, pese a tener los conocimientos específicos, carecen de lo “sutil” de enseñar a una mente joven que aún no madura. Mi respuesta es si lo hace mal ese licenciado no puede seguir haciendo clases, pero este criterio se debe aplicar tanto para los licenciados como para los profesores, el que no enseña bien: “¡CHAO! ¡Partiste a perfeccionarte cabrito!”
Otro punto en que se diferencia un alumno de 4to medio de un alumno de 1ro de la universidad, es que en la universidad se reciben clases de profesores no pedagogos. Por lo anterior, le tengo más fe a esos incipientes universitarios que a los propios profesores. Pienso que están capacitados para recibir las enseñanzas de una forma no tan sutil, quizás, pero si de personas con vocación, de gente que quiere enseñar y transmitir.
¿Están preocupados por los jóvenes o por la nueva competencia?
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